Después de todas las vicisitudes que ha tenido que vivir el tenista madrileño durante la semana en el ATP 250 de Bucarest, no podía tener un encuentro cómodo Dani, y ha tenido que remontar al húngaro Fabian Marozsan para acabar derrotándole por 6-7(4) 6-3 6-1 en 2h 08’.
Afrontaba Dani la primera semifinal de su carrera en un torneo ATP 250, y quiso hacerlo con las armas que le habían llevado a la misma. Desde su segundo turno de saque se encontró con dificultades, salvando hasta 7 bolas de rotura, justo antes de aprovechar la cuarta a su favor, para colocarse con 5-4 y servicio para hacerse con el primer parcial. Tuvo la opción el madrileño en dos ocasiones de hacerlo, pero a la 10ª bola de rotura del húngaro consiguió restablecer las tablas en el marcador. Con 6-5 a favor de Marozsan, Dani levantó un 0-40 para llegar a un tie break en el que el húngaro fue superior y se hizo con el primer parcial por 7-6(4) tras 1h 08’ de encuentro.
Lejos de venirse abajo, Dani mantuvo la concentración en el partido y poco a poco fue asentando su juego, y tras salvar otro 0-40 en su segundo turno de saque, tomó ventaja en el sexto juego, con un break que reafirmaba a continuación con un servicio en blanco para colocar el 5-2 en el marcador. Un nuevo turno de servicio en blanco del español, mandaba el encuentro al tercer y definitivo set.
En el tercer set Mérida mantuvo la calma y allanó el camino con un break en el juego inicial, ante un Marozsan cada vez más errático, cometió hasta 28 errores no forzados en el parcial. Dani ya no sufrió con su servicio y con dos nuevos breaks se alzaba con una victoria que le coloca a un solo paso del Top 100 de la clasificación mundial.
Su rival en la final de mañana será el argentino Mariano Navone que después de salvar dos bolas de partido, ha podido con el neerlandés Botic Van de Zandschulp, 5-7 7-6(3) 7-5 en un maratoniano encuentro de 3h 31’.
