Malos tiempos corren para la tenista pontevedresa en este arranque de temporada, que no está siendo sencillo para la tenista española, tras caer por quinta vez en la temporada en primera ronda, esta vez en el ATP 1000 de Miami, frente a la británica Katie Boulter 7-6(9) 6-4 después de 1h 48’.
Comenzaba la temporada para Jessica con una victoria ilusionante ante Coco Gauff en la United Cup, lo que parecía augurar un buen año para la tenista gallega.
Sin embargo, a partir de su participación junto a Jaume Munar, con la eliminación de España en la fase de grupos, el camino de Jessica ha estado lleno de resultados negativos. Esta situación ha ido poco a poco minando la confianza de la española, hasta la derrota en el día de hoy donde ha quedado palpable que la pontevedresa necesita enlazar dos victorias consecutivas, cosa que no ha conseguido hasta el momento, para recuperar esa confianza que hoy en día no tiene, cuando salta a una pista a disputar sus partidos.
Comenzaba su participación en el torneo de Miami, con un enfrentamiento ante Katie Boulter nº 67 del mundo y que contaba en el día de ayer con el inestimable apoyo en la grada de Alex de Miñaur, y ante la que tenía un único precedente, que había caído de su lado, en el US Open de 2024.
Dia nublado y algo fresco el que amaneció en Miami, que hizo que las condiciones fueran diferentes a las habituales en la segunda pista en importancia del complejo Hard Rock.
Comenzaba bien el encuentro para la española que se adelantaba 2-0 en el marcador. Sin embargo, el partido se convertía en un carrusel de errores por ambas partes, que iba haciendo que cada paso que daba la pontevedresa era respondido de inmediato por la británica. Jessica se adelantó hasta 3 veces en el marcador con break arriba, la última de ellas para colocarse con 5-4 y servicio para anotarse el primer parcial. No lo consiguió, y Bouzas tuvo que salvar las tres primeras bolas de set en el duodécimo juego, antes de llegar al desempate. En él, la española parecía que encarrilaba el primer parcial a su favor, ya que se colocaba con un contundente 6-2. Pero de nuevo los fantasmas sobrevolaron la cabeza de Jessica, que desperdició hasta 6 bolas de set, doble falta incluida, antes de ceder el set por 11-9 tras 69’ de encuentro.
Duro golpe para la española, que sin embargo supo reponerse de un primer break en el segundo parcial, en el séptimo juego, haciendo el contrabreak de inmediato, pero no pudo hacer lo mismo con la segunda rotura que encajaba en el noveno, en el que Boulter le asestaba el golpe definitivo, que impedía a Jessica tener continuidad en el torneo norteamericano.
Toca cambiar el chip, y regresar a Europa con ánimos renovados, buscando esas victorias que de momento se le están negando a la española.